El anuncio del Gobierno durante la gira de Alberto Fernández a Chile que involucra a Arsat debe avanzar a partir de ahora en una serie de definiciones.

El acuerdo entre Argentina y Chile para que Arsat se sume al proyecto de construcción del cable submarino Humboldt, el primero que unirá a Sudamérica de manera directa con Asia por el Pacífico, demandará una inversión superior a los u$s450 millones. Para ello, se prevé la creación de un ente que será liderado por Desarrollo País, la entidad pública de Chile orientada a impulsar proyectos de infraestructura, para obtener el financiamiento para el proyecto.

Que Arsat se integre a esta iniciativa le permitirá a tener salida y conectividad bioceánica. Por el momento, la compañía estatal posee una salida a través de Las Toninas, el punto de amarre al que llegan siete cables submarinos que conectan a la Argentina con el resto del mundo. La integración al proyecto chileno le permitirá tener una salida propia hacia el Pacífico y explorar nuevas oportunidades de negocios en la región.

El cable submarino que proyecta Chile se amarrará en Valparaíso, el principal punto de llegada de cables submarinos del mundo a su suelo. El país trasandino posee 10 puntos de amarre a lo largo de su territorio. El sur de Chile está unido por Fibra Optica Austral, el tendido que se realizó durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet y al que en 2020 se unieron la filial chilena de la argentina Silica Networks y Claro.

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El cable submarino Humboldt unirá Sudamérica con Asia Pacífico de manera directa y sin pasar por Estados Unidos.

«Con el acuerdo firmado entre el presidente Alberto Fernández y su par de Chile, Sebastián Piñera, la Argentina se sumará al proyecto. La base del acuerdo es que se va a crear un ente liderado por Desarrollo País que será el propietario del cable submarino. La Argentina va a tener una participación en ese ente y participación en el directorio», explicó a iProfesional, Martín Olmos, subsecretario de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

La funcionaria explicó que por su posición estratégica la Argentina tendrá la posibilidad de convertirse en el enlace clave para el empalme de esa red transoceánica gracias a la Red Federal de Fibra Óptica (REFEFO).

«El cable que se amarrará en Chile quedará muy cerca de alguna de las dos salidas que tiene Arsat hacia Chile. De esta manera, realizar la conexión entre ese cable y la REFEFO es algo bastante sencillo en términos de obra», agregó.

Más pasos de conectividad

Hoy Arsat tiene acuerdos de IRU (derechos irrevocables de uso, por su sigla en inglés) con Silica Networks y la ex Level 3 (que luego pasó a llamarse CenturyLink y hoy es Lumen Technologies) que se activan en caso de necesitar usarlos (hoy no están activos y no hay intención de usarlos). Ambos cruzan por Mendoza, el punto más cercano a Valparaíso en este sentido.

La intención del gobierno argentino es llegar con fibra óptica propia desde ambos lados de la cordillera a varios pasos fronterizos en el centro, norte y sur de ambos países. Se trataría, en principio, de cuatro pasos que se terminarán de definir de un momento a otro a partir de conversaciones que se mantienen con la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel).

¿De dónde saldrá el dinero para financiar el proyecto que, de acuerdo a la información oficial de Desarrollo País, demandará una inversión de unos u$s452 millones?

Olmos señaló que si bien la inversión inicial para el primer año aún no está cerrada, los desembolsos de corto plazo se orientarán a constituir la sociedad, obtener los permisos regulatorios y, así, organizar la preventa del servicio.

«La Argentina tendrá una participación en esa inversión ya que a través de Arsat seremos socios de los propietarios del cable submarino. Si bien aún se están afinando los detalles de la financiación total del proyecto, la intención es que el 60% del proyecto se financie con preventas del servicio y con fondeo internacional. La idea es que en tres años ya esté funcionando», subrayó el funcionario.

Aunque aún es prematuro para precisar los plazos del proyecto el objetivo del Estado argentino es avanzar lo más rápido posible puesto que se lo vislumbra «como una oportunidad estratégica en materia de conectividad para unir a la Argentina con la región y Asia», apuntó.

En ese sentido, señaló que la Argentina comprometió su participación en el proyecto, tal como se anunció de manera oficial el pasado martes, y la expectativa es que en las proximas semanas se inicien los procesos para darle inicio formal. «Estamos muy entusiasmados por el proyecto porque esta iniciativa revalorizará el rol de Arsat como operador de conectividad en nuestro país y ahora a nivel regional», agregó.

El cable chileno

El cable submarino Humboldt es un proyecto ambicioso e innovador por el hecho de abrir una ruta directa con Asia por el Pacífico sin pasar por otro punto de amarre en la región y, mucho menos, los Estados Unidos, que concentra gran parte de esa capacidad en el mundo.

El proyecto contempla el amarre en Valparaíso para, desde ahí unir la ciudad de Sidney, en Australia, vía Nueva Zelanda. Desde allí se conectará con otros cables submarinos amarrados en Japón, China y Corea del Sur. Se trata de un tendido de 13.000 kilómetros de fibra óptica bajo el océano Pacífico.

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El cable submarino chileno del que participará Arsat tendrá un tendido de 13.000 kilómetros.

«En términos de latencia y de crecimiento del mercado asiático es una apuesta muy importante. La perspectiva de negocios en términos de conectividad es muy buena. Tenemos que considerar que gracias a este cable submarino, Arsat tendrá una salida bioceánica y a través de la empresa de telecomunicaciones del Estado podremos conectar a otros países de la región como Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Este proyecto nos da la oportunidad de convertirnos en un hub regional de conectividad«, amplió Olmos.

La puesta en marcha del cable submarino chileno se enmarca en una estrategia para convertir a esa país en un hub digital, para lo que necesita contar con conectividad de alto nivel a lo largo del territorio y facilitar el desarrollo de polos de innovación.

Desarrollo País es una sociedad anónima estatal que se rige bajo una ley que creó en Chile el Fondo de Infraestructura. A través de ese fondo se busca financiar, construir, ampliar, reparar, conservar, explotar o desarrollar, a través de terceros, proyectos de infraestructura, de acuerdo a la información oficial. Es decir, un organismo que busca acuerdo con privados para impulsar esos emprendimientos. El 99% de la participación de la entidad pertenece al fisco mientras el restante 1% corresponde a la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), un organismo multisectorial orientado a impulsar la producción nacional.

Para involucrar a la ciudadanía en el proyecto de la construcción del cable submarino transocéanico, Desarrollo País realizó un concurso para ponerle un nombre, del que participaron más de 600.000 personas. Los nombres finalistas fueron Gabriela Mistral, Rewe, Australis y Humboldt siendo este último el ganador, hecho que se dio a conocer el pasado 16 de enero.

Fuente: iProfesional