Comienza a estudiarse la mejor ruta para llegar al Continente Blanco, que sería toda una proeza técnica debido a fuertes corrientes marinas y al hielo. Un enlace con ese territorio abre perspectivas inesperadas para la investigación científica.

Un cable submarino de fibra óptica podría conectar a la Antártica con el resto del mundo. Para concretar ese anhelo se requiere de toda una proeza técnica para instalarlo en aguas que no se caracterizan por su tranquilidad y en zonas donde hay constantes deslizamiento de hielos.

Un estudio de factibilidad técnica buscará el mejor trazado para llegar a la Antártica desde Tierra del Fuego. Entre las conclusiones que se obtengan está cuál será el mejor punto de partida: si Ushuaia, en Argentina, o Puerto Williams, en Chile.

Lo llevará a cabo la empresa Silica Network, del Grupo Datco. Se trata de la misma compañía que instaló la fibra óptica en el radiotelescopio ALMA y que implementa tramos terrestres del proyecto Fibra Óptica Austral (FOA).

El estudio será financiado por la empresa que invertirá US$ 2 millones en él. Yessika Salazar, country manager del Grupo Datco Chile, cuenta que la idea inicial es enlazar Puerto Williams y Ushuaia, lugares a los cuales ya llega la fibra óptica.

‘En esa primera etapa el desafío es cruzar el canal del Beagle, que tiene peculiaridades para resolver, como las fuertes corrientes marinas’, agrega Salazar.

La ejecutiva dice que aún hay ámbitos geopolíticos por resolver y que el proyecto debe enmarcarse en el Tratado Antártico.

‘Ya está estipulado que el ‘aterraje’ del cable sea en la isla Rey Jorge. Hay que definir en detalle la ruta que seguirá y a qué playa llegamos, considerando que el mayor peligro es el desprendimiento de hielo que puede romper la fibra óptica’, aclara Salazar.

La ejecutiva añade que dado que Chile ya tiene proyectado un cable que lo conecte con Asia-Pacífico, este podría ser el punto de conexión de la Antártica con esa zona.

El estudio considera que una vez llegado a territorio antártico se instalará un hub que permitirá que bases de distintos países se conecten a él. ‘Pensamos llamarlo ‘Hub Científico Antártica’ porque entendemos que la razón de ser de este proyecto, más allá de la tarea épica que significa traspasar las fronteras, tiene que ver con potenciar el conocimiento que se genera en este continente, facilitando a los científicos la conectividad de alta capacidad y baja latencia que provee la fibra óptica’, afirma Horacio Martínez, CEO del Grupo Datco y Silica Networks.

Avance para la ciencia

‘La conectividad de la Antártica es un tema que nos interesa mucho. Es algo que tiene que hacerse en el marco del Tratado Antártico y debe cumplir todas las exigencias de ese acuerdo vigente’, dice el ministro de Ciencia, Andrés Couve.

El Presidente Piñera declaró en mayo de 2019 que se estaba pensando ‘en una extensión a la Antártica’. Actualmente la conexión de la Antártica con el mundo es vía satelital, lo que es más caro y lento que la fibra óptica.

Según Couve, la importancia que tiene la Antártica desde el punto de vista científico es amplia. ‘La Antártica puede generar datos valiosos sobre el cambio climático global. A medida que nos alejamos del ecuador se van haciendo más sensibles sus efectos. El país ya anunció una red de sensores del cambio climático global que incluyen estaciones en territorio antártico’, dice el ministro.

La autoridad cuenta que actualmente no es fácil obtener datos científicos de la Antártica. ‘Muchas veces no están en línea y alguien tiene que sacarlos físicamente, por ejemplo, retirando un disco duro’.

‘Muchos sensores o instrumentos instalados en ese territorio podrían ser manejados remotamente desde el continente. Esto abre perspectivas para trabajar durante todo el año y no solo en verano’, aclara.

También hay ventajas para quienes viven allí. ‘Podrán, por ejemplo, tener atenciones de telemedicina con especialistas o recibir asistencia remota en múltiples áreas’, dice el ministro.

Couve indica que este estudio se suma a uno previamente realizado por una empresa china que determinó el trabajo de ingeniería que habría que efectuar para desplegar la fibra. ‘Entre otras cosas, identificó las variables críticas, como los deshielos y las zonas que son afectadas por las placas tectónicas. Entre las conclusiones se determinó que no se podría hacer en una sola temporada, sino que se requerirían dos o tres’, aclara Couve.

Recuadro

– Hilos poderosos

Se estima que son 420 los cables submarinos desplegados en todo el mundo, por los que pasa el 99% del tráfico de internet total.

‘Los cables de fibra óptica constan de uno o varios hilos delgados de vidrio, que están protegidos por una funda transparente y flexible. En lugar de utilizar pulsos eléctricos para transmitir información, esta tecnología emplea pulsos de luz. Como resultado, ofrece capacidades de rendimiento técnicamente ilimitadas’, dice Dário de Menezes, director comercial de Furukawa Electric LatAm.

La revista National Geographic hizo un reporte que determinó que el cable transatlántico más moderno es capaz de transmitir 100 horas de videodigital o 30 millones de llamadas telefónicas de un lado del océano al otro en un intervalo de un solo segundo.

Fuente: El Mercurio